DERRIBANDO MITOS SOBRE EL DENGUE: INFORMACIÓN CLAVE PARA LA PREVENCIÓN
Con el objetivo de reducir las posibilidades de desarrollo del mosquito transmisor del dengue y prevenir picaduras, la Ciudad refuerza la importancia de informarse correctamente y desmitificar algunas creencias frecuentes sobre el Aedes aegypti. Conocer cómo se reproduce y cuáles son las medidas más efectivas de prevención es fundamental para cuidar la salud de todos.
Uno de los mitos más extendidos es que la fumigación alcanza para prevenir el dengue. Esto es falso. Si bien la fumigación puede ayudar a disminuir la cantidad de mosquitos adultos en situaciones puntuales, no es la medida más efectiva, ya que no elimina los huevos ni las larvas. La acción más importante y eficaz es mantener limpios y secos los lugares donde el mosquito se cría, evitando la acumulación de agua en recipientes y superficies.
También es falso que el mosquito transmisor se encuentre principalmente en parques, plazas, charcos o zanjas. El Aedes aegypti suele criarse en casas y lugares de trabajo, ya que las hembras ponen sus huevos en recipientes con agua limpia y quieta. Floreros, bordes de rejillas, bandejas o platos debajo de las macetas, baldes, botellas, latas en desuso y otros objetos que acumulen agua son los principales criaderos.
En cuanto a los repelentes naturales, es verdadero que existen plantas con aromas intensos que ayudan a repeler a los mosquitos. La citronela, la lavanda y la menta pueden ser un complemento amigable con el ambiente, aunque no reemplazan otras medidas de prevención como el uso de repelente y la eliminación de criaderos.
Por último, es falso que el Aedes aegypti solo pique durante el día. Si bien su mayor actividad se da en las primeras horas de la mañana y al atardecer, también puede picar durante la noche si hay luces encendidas en el interior de las viviendas, o en otros momentos del día si no logró alimentarse.
Derribar estos mitos y adoptar hábitos de prevención es clave para reducir el riesgo de dengue. El compromiso cotidiano de cada vecino, eliminando recipientes con agua estancada y protegiéndose de las picaduras, es la herramienta más efectiva para evitar la propagación de la enfermedad y cuidar la salud de la comunidad.

